La asesoría para la prueba voluntaria para VIH es un proceso de carácter preventivo y educativo llevado a cabo por un profesional de la salud sensibilizado y capacitado para ello y tiene lugar previa y posteriormente a la realización de la prueba para la detección del VIH.  Sus objetivos son:

• Establecer un espacio para la prevención de la infección por VIH y otras ITS
• Promover en el/la consultante el desarrollo de capacidades encaminadas al ejercicio pleno de sus derechos sexuales y reproductivos.
• Informar sobre el VIH y las pruebas que se realizarán.
• Manejar el estrés que puede producir para algunas personas hacerse una prueba de VIH.

La asesoría es un diálogo entre el/la asesor/a y el/la consultante para identificar elementos que apoyen a que este/a tome decisiones consecuentes con su bienestar y sus derechos; entre tales decisiones se encuentra la de hacerse la prueba de detección del VIH.

En la asesoría para prueba voluntaria se comparte información sobre:
• Temáticas en sexualidad y la salud sexual y reproductiva
• Se exploran las opciones a quienes desean conocer su estado frente al VIH
• Se identifican situaciones que aumentan la vulnerabilidad ante el VIH
• Se indaga acerca de los conceptos e ideas de las personas que posibilitan la prevención
• Se fomentan espacios para la transformación de aquellos que impiden la prevención y el cuidado de la salud de cada persona.
La asesoría también nos permite:
• Afrontar y comprender los resultados de la prueba
• Reflexionar sobre el propio ejercicio de la sexualidad
• Replantear ideas erróneas sobre ello
• Identificar fuentes confiables para acceder a información
• Buscar servicios y apoyo encaminados a asumir la prevención y el cuidado de su salud y demandar los servicios de referencia que requiera.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la asesoría en VIH/Sida es un diálogo confidencial entre un/a usuario/a y un/a asesor/a, cuyo objetivo es habilitar al/la usuario/a para enfrentar el estrés y tomar decisiones relacionadas con el VIH/Sida.
Parándonos en los  derechos, la asesoría previa y posterior a las pruebas para el VIH, son un derecho que debe ser garantizado por las instituciones de salud y el personal encargado de llevarla a cabo. No debes pagarla y no te la pueden negar, independientemente el régimen de salud al que pertenezcas.
La decisión de hacerse o no la prueba es voluntaria, mientras que la asesoría previa y posterior a este procedimiento es una obligación para la entidad que la ofrece y que la realiza.

¿Este servicio es confidencial?
La asesoría para la prueba voluntaria de VIH es un proceso que se caracteriza por ser confidencial, personalizado y adecuado a las necesidades diferenciales de cada persona; debe hacerse en un lugar cuyas condiciones de infraestructura garanticen la privacidad del/la usuario/a: en un espacio cerrado y aislado del ruido, que permita establecer un ambiente de intimidad, para abordar temas sensibles para quien quiere realizarse la prueba.

La Asesoría y la Prueba Voluntaria APV es un derecho de toda persona, y una estrategia que debe hacer parte integral de los servicios en salud sexual y reproductiva; debe contar con un equipo interdisciplinario que responda integralmente a las necesidades de cada consultante, que preserve y promueva tus derechos como persona.

He oído que se debe dar un consentimiento informado para la prueba, ¿Qué es eso?
Efectivamente, en Colombia la ley exige que cada persona que quiera hacerse la prueba, debe dar un consentimiento informado. Esto es un derecho que tiene toda persona para decidir libremente si accede o no a un determinado procedimiento médico, en este caso el diagnóstico para VIH, mediante el acceso a información compresible, necesaria y suficiente para tomar dicha decisión; a su vez, constituye una obligación ética y legal para el/la prestador/a de servicios de salud en todos los momentos de la atención.